Hantavirus en altamar: las lecciones científicas de un brote inesperado
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Redactado por María Claudia Villicaña Torres
En mayo de 2026, un brote de síndrome respiratorio agudo encendió las alarmas sanitarias en un crucero internacional en el Océano Atlántico, afectando a algunos pasajeros y parte de la tripulación. El crucero MV Hondius zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, llevando a bordo a 147 personas entre pasajeros y tripulantes de 23 nacionalidades diferentes. A lo largo de la travesía, tres personas presentaron síntomas respiratorios que derivaron en fallecimientos y se reportó el contagio de otras 11 personas. Este brote se notificó formalmente el 2 de mayo de 2026 a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y para el 6 de mayo, se confirmó por pruebas de laboratorio que el agente etiológico correspondía al hantavirus de los Andes (ANDV). Tras días de tensión, no fue hasta el 10 de mayo que el gobierno español autorizó su desembarque en Tenerife en las Islas Canarias, donde los pasajeros sin síntomas se repatriaron bajo estrictos protocolos de aislamiento y autocuarentena, dándoles seguimiento a los casos que resultaron positivos posteriores del desembarque. Este hecho encendió las alarmas globales de la OMS ante el riesgo sanitario, pero ¿realmente debemos preocuparnos?
¿Qué son los hantavirus?
Los hantavirus son virus de ARN de distribución mundial pertenecientes a la familia Hantaviridae y al género Orthohantavirus. Son un grupo diverso de virus, con 38 especies, que se transmiten principalmente a través de roedores. Estos animales son el reservorio natural de los hantavirus y únicamente son portadores, ya que este virus no les causa enfermedad.
Sin embargo, el ANDV es la excepción a la regla ya que es el único de su tipo que además de transmitirse de animales a humanos, tiene la capacidad de transmitirse de persona a persona. Su principal zona de distribución es la región de los Andes de Chile y Argentina, y se ha identificado al ratón silvestre colilargo (Oligoryzomys longicaudatus) como el principal reservorio natural en Sudamérica.
Ratón colilargo, principal reservorio del ANDV en Sudamérica.
La transmisión de los hantavirus se da principalmente al respirar polvo o aerosoles contaminados con secreciones de los roedores o de las personas infectadas, así como el contacto directo con las mismas. En el caso de ANDV, la transmisibilidad es baja, pero factores como el contacto físico estrecho, la permanencia prolongada en espacios cerrados o confinados, compartir utensilios y ropa, el contacto íntimo e incluso por leche materna, facilitan su diseminación. Una vez que ocurre el contagio, los síntomas de la enfermedad pueden presentarse entre 4 a 42 días después. Sin embargo, el riesgo de contagio ocurre cuando las personas infectadas presentan síntomas.
Los hantavirus ¿Cómo afectan a nuestro cuerpo?
Los hantavirus pueden causar enfermedades respiratorias, afecciones cardiopulmonares y renales en humanos. En el caso de enfermedades respiratorias, los cuadros clínicos se caracterizan por insuficiencia respiratoria aguda de rápida progresión y elevada letalidad. En América, se ha estimado que la tasa de mortalidad es alta con el 50%, especialmente en personas que presentan complicaciones como insuficiencia renal o cardiorrespiratoria. Los síntomas dependen del tipo de hantavirus, pero en general se presenta fiebre, cefalea, dolores musculares, así como dolor abdominal, náuseas o vómitos. Dadas las similitudes con otras enfermedades, el diagnóstico confirmatorio se realiza mediante pruebas moleculares (RT-PCR, reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscripción) y serológicas, especialmente en la fase aguda de la enfermedad.
Tratamientos contra los hantavirus
A la fecha no existen antivirales, vacunas o algún tratamiento específico para hantavirus para su uso clínico en humanos, solamente medidas de soporte de preferencia en unidades de terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica. La atención médica en etapas tempranas es crítica para la sobrevivencia del paciente al llevar un estrecho seguimiento clínico y el tratamiento de síntomas subyacentes, en especial aquellos asociados a las complicaciones respiratorias, cardíacas y renales.
A nivel experimental, se han desarrollado anticuerpos monoclonales humanos que son capaces de neutralizar el virus, los cuales fueron obtenidos de sobrevivientes a la infección. No obstante, estos anticuerpos se han probado solamente en modelos preclínicos con animales, por lo que su uso en humanos aún no ha sido aprobado. Por otro lado, una práctica autorizada por el Ministerio de Salud de Chile desde 2016 (donde el ANDV es endémico) consiste en inyectar el plasma inmune de personas que lograron sobrevivir al hantavirus, esperando que los anticuerpos producidos neutralicen el virus.
Alertas sin pánico ¿Debemos preocuparnos?
A pesar de que no existen tratamientos aprobados para los hantavirus, estos virus no representan un riesgo tan elevado para provocar una pandemia a nivel global como ocurrió con el SARS-CoV-2. Los hantavirus no se comportan como virus respiratorios altamente transmisibles. Para que ocurra el contagio, se necesita que el contacto entre personas sea estrecho y prolongado, que estén expuestos a saliva o secreciones a corta distancia, en espacios cerrados o en contacto directo con un paciente en fase aguda. Sin embargo, esto no quiere decir que estén de más las medidas preventivas y de vigilancia epidemiológica para contener los contagios, ya que cuando una persona se infecta, la probabilidad de presentar complicaciones es alta. Por lo que, sin pánico, se recomienda seguir las medidas de higiene y prevención.
Por otro lado, los datos de secuenciación de los genomas de los hantavirus del crucero aportaron 3 hallazgos importantes. El primero fue que los hantavirus de este brote no mostraron cambios importantes en su genoma y correspondían a los virus que circulan de manera natural en los roedores, por lo que se hipotetizó que el paciente cero se contagió antes de subir al crucero. La segunda fue que la infección en el barco fue ocasionada por el mismo tipo de virus y su propagación se potenció debido a las condiciones de confinación y contacto físico estrecho en la nave. Y la tercera, que no se encontraron mutaciones en el genoma del hantavirus que sugirieran una mayor transmisibilidad o letalidad comparados con brotes de virus en tierra firme. De este modo, la secuenciación oportuna fue clave para demostrar que la propagación inusual se debió al entorno confinado del crucero y no debido a un cambio evolutivo en el virus, tal como sucedió en el SARS-CoV2. Por tal, la OMS aclaró que el riesgo en la población para el desarrollo de una pandemia es muy bajo.
Este caso de infección por el ADNV en un crucero pone de manifiesto la relevancia de la vigilancia epidemiológica para evitar los contagios por virus zoonóticos, al permitir detectar y aislar los casos, su rastreo y la identificación de variantes del virus, así como implementar medidas de prevención y protección en el personal sanitario, en el contacto a fauna silvestre y en la población en general, lo cual es eficaz para frenar la transmisión del virus. Asimismo, el conocimiento de estos virus, los medios de transmisión y su evolución son fundamentales para mejorar la vigilancia epidemiológica y desarrollar nuevas estrategias preventivas, diagnósticas y terapéuticas.
Cabe aclarar que en México no hay reportes de ANDV. Sin embargo, dada la movilidad internacional en puertos y aeropuertos, se mantiene un monitoreo epidemiológico constante para la detección oportuna de la enfermedad e implementación de estrictas medidas de aislamiento en posibles casos sospechosos. Así, el caso del MV Hondius nos demuestra que la vigilancia molecular y el aislamiento oportuno son las mejores armas para contener amenazas sanitarias, antes de que se salgan de control.
Referencias
1. El País (6 de mayo, 2026) Así es el virus de los Andes, la única cepa de hantavirus que se transmite de persona a persona. https://elpais.com/salud-y-bienestar/2026-05-06/asi-es-el-virus-de-los-andes-la-unica-cepa-de-hantavirus-que-se-transmite-de-persona-a-persona.html
2. Medline Plus (consultada 25 de mayo, 2026) Hantavirus https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001382.htm
3. OMS (6 de mayo, 2026). Hantavirus https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hantavirus
4. National Geographic España (12 de mayo, 2026) Todo sobre el virus de los Andes: la única cepa de hantavirus que se transmite de persona a persona https://www.nationalgeographic.com.es/bienestar/todo-sobre-virus-andes-especie-hantavirus-que-ha-infectado-crucero_28261
5. Conave (11 de mayo, 2026) Brote multinacional por Hantavirus de los Andes, 2026. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1078059/20260512_archivo_AvisoEpidemiologicoANDV_CONAVE_11MAYO2026_.pdf
6. Andes Virus Outbreak Working Group (2026). Andes Hantavirus Outbreak on a Cruise Ship, 2026. NEJM evidence, EVIDpha2600170. Advance online publication. https://doi.org/10.1056/EVIDpha2600170





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