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La capa de invisibilidad del cáncer: el papel oculto de las plaquetas

  • hace 12 horas
  • 4 Min. de lectura

Redacción: Juan José Oropeza Valdez, Mayra Cecilia Suárez Arriaga,  Melissa Vázquez Carrada


Ilustración: Melissa Vázquez Carrada
Ilustración: Melissa Vázquez Carrada

Las plaquetas, famosas por su papel esencial en la coagulación y por detener hemorragias, desempeñan también una función inesperada en el cáncer. Como si portaran una capa de invisibilidad digna de un mago famoso, estas diminutas partículas recubren las células tumorales para que viajen desapercibidas en la sangre y escapen de las defensas. En este texto descubrirás cómo el cáncer aprovecha ese mecanismo biológico para facilitar la invasión (metastasis), evadir al sistema inmunológico y qué estrategias para desenmascarar este truco y restaurar la defensa natural del organismo.


Héroes con un truco secreto


Todos sabemos lo que ocurre cuando nos hacemos un corte en la piel: en cuestión de segundos la sangre deja de fluir y comienza a formarse costra protectora. Este tapón natural es posible gracias a unas diminutas partículas de la sangre llamadas plaquetas. Podriamos imaginarlas como pequeños magos buenos: acuden rapidamente al sitio de la herida, lanzan un hechizo de protección y construyen un coágulo que sella la lesión. Sin ellas, incluso un rasguño sería peligroso y ocasionaría una hemorragia incontrolada.Pero, ¿qué podrían tener que ver estas eficientes reparadoras con una enfermedad tan compleja como el cáncer? El problema surge cuando el cáncer descubre su secreto y las recluta como aliadas. Lo que antes era un hechizo protector se convierte en un truco de magia oscura. El mismo sistema que salva vidas puede, en otro contexto, facilitar que células tumorales sobrevivan, circulen y escapen del sistema inmunológico.


La capa de invisibilidad del tumor


Para que el cáncer se disemine (metástasis), algunas de sus células deben escapar al torrente sanguíneo. Este viaje es muy peligroso para las células tumorales, normalmente nuestras defensas (el sistema inmunitario, las "fuerzas" que destruyen células anormales) intentarían reconocer y eliminar a esas intrusas. Sin embargo, las plaquetas las envuelven como si les colocaran la capa de invisibilidad, es decir una coraza biológica que las oculta de las defensas. Y la cosa no termina ahí, también se ha observado que durante este viaje, las células tumorales activan a las plaquetas, y comienzan a liberar moléculas que confunden y mandan a dormir a las células inmunes, como si lanzaran un hechizo desorientador. El resultado es inquietante: el tumor no solo viaja protegido, sino que además modifica el entorno inmunitario a su favor, aumentando sus probabilidades de sobrevivir y colonizar nuevos tejidos.


Más que camuflaje: magia para invadir


La capa de invisibilidad no es el único truco. Las plaquetas también actúan como cómplices que fortalecen al enemigo. Guardan sustancias que, al liberarse, funcionan como pociones de crecimiento ya que ayudan a las células tumorales a dividirse, invadir y crear nuevos vasos sanguíneos para alimentarse.Además, al formar pequeños coágulos con las células malignas, las plaquetas preparan auténticos portales de entrada que permiten al tumor aterrizar en órganos distantes e iniciar nuevas colonias.


Cuando la magia se vuelve peligrosa


En la clínica, esta alianza no es solo teoría. Los pacientes con recuentos altos de plaquetas suelen tener peor pronóstico, y los coágulos sanguíneos frecuentes son una complicación común en personas con cáncer. En otras palabras, cuantas más capas de invisibilidad y más trucos tengan los tumores, más difícil es el enfrentarlos.


¿Cómo romper el hechizo?


Aquí entra en juego la ciencia, buscando la forma de arrancarle al cáncer su aparente capa de invisibilidad. Uno de los fármacos mas estudiados es la aspirina, que bloquea una molécula clave (la enzima COX-1 y la producción de tromboxano A₂) para que las plaquetas se activen y se agreguen. En modelos experimentales con ratones, se ha identificado que al perder esa capacidad, las plaquetas ya no logran cubrir al tumor ni apagar al sistema inmune, y la metástasis disminuye. En ese sentido, podría decirse que la aspirina actúa como un “contrahechizo”: debilita el escudo plaquetario, rompe la magia de la invisibilidad y expone al tumor ante las defensas.

Animados por estos hallazgos, múltiples estudios clínicos investigan su impacto en humanos. Algunos análisis sugieren que el uso regular de aspirina podría reducir entre un 15-20% la mortalidad por ciertos tipos de cánceres, particularmente el colorrectal. Esto plantea si un medicamento común y económico podría sumarse al arsenal contra el cáncer. Sin embargo estos beneficios deben interpretarse con cautela ya que la aspirina tiene riesgos secundarios (como hemorragias), por lo que nunca debe administrarse por cuenta propia como tratamiento anticáncer sin supervisión médica. Además, recordemos que este hechizo aún está en investigación.


Y la historia no termina allí.


Otros fármacos en investigación actúan como “varitas alternativas” para evitar que las plaquetas cooperen con el cáncer. Otros estudios en ratoncitos muestran que una dieta más saludable (menos grasa) normaliza la actividad de plaquetas y reduce la metástasis. Estos hallazgos sugieren que pequeños cambios en el estilo de vida más saludables parecen disminuir esta complicidad entre las plaquetas y las células tumorales.


Conclusión

Las plaquetas son héroes indispensables cuando necesitamos detener una hemorragia. Pero en manos del cáncer, su poder se convierte en una peligrosa capa de invisibilidad que permite a las células malignas viajar, esconderse y colonizar otros órganos. Como dicen los abuelitos, dime con quién andas y te diré quién eres, o el que con lobos anda, a aullar se enseña. La buena noticia es que la ciencia está aprendiendo a desenmascarar ese truco, buscando maneras de que nuestras defensas vuelvan a ver al enemigo a plena luz.


Lecturas recomendadas:

·         Cano-Méndez, A.F., & Viveros-Sandoval, M.E. (2022, 14 enero). Las plaquetas, unas células muy peculiares. Ciencias UNAM. https://ciencia.unam.mx/leer/1215/las-plaquetas-unas-celulas-muy-peculiares.

Bibliografia consutada:

·         Patrono, C., Burn, J., Patrignani, P., & Langley, R.E. (2026). Platelet activation, aspirin, and cancer: From basic science ti clinical trials. Pharmacological Reviews, 78(1), 100109. https://doi.org/10.1016/j.pharmr.2025.100109

 

·         Morales-Pacheco, M., Valenzuela-Mayen, M., Gonzalez-Alatriste, A. M., Mendoza-Almaza, G., et al. (2005). The role of platelets in cancer: From their influence on tumor progression to their potential use in liquid biopsy. Biomarker Research, 13(1), 27. https://doi.org/10.1186/s40364-025-00742-w

 

·         Li, S., Lu, Z., Wu, S., Chu, T., Li, B., Qi, F., Zhao, Y., & Nie, G. (2024). The dynamic role of platelets in cancer progression and their therapeutic implications. Nature Reviews Cancer, 24(1), 72-87. https://doi.org/10.1038/s41568-023-00639-6



 
 
 

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